Las incrustaciones dentales son restauraciones parciales a medida que se realizan  en bloque, fuera de la boca, para reparar la superficie de un diente posterior (premolar o molar) dañado. Son fragmentos rígidos de materiales altamente estéticos, que se confeccionan en el laboratorio y se cementan o pegan al diente en la clínica.

Las incrustaciones constituyen una opción más conservadora que las coronas dentales para restaurar un diente, pues no vamos a desgastar el diente (tallarlo) por zonas donde no está afectado por la caries, la fractura o el desgaste.

La incrustación es una reconstrucción parcial muy estética que permite devolver la funcionalidad a la muela afectada.

Tipos de incrustaciones dentales según su extensión

Dependiendo de zona del diente que van a abarcar, existen 3 tipos de incrustaciones:

  1.  Inlay: este tipo de incrustación no abarca ninguna  de las cúspides dentales. Gracias a ellas, podemos restaurar caries amplias localizadas en el centro de las muelas superiores e inferiores.
  2. Onlay: abarca al menos una cúspide dental, y la parte media del diente, pero no abarca todas las cúspides.
  3. Overlay: es la incrustación que abarca todas las cúspides del diente y el centro.

Las incrustaciones son una opción más conservadora que las coronas dentales para restaurar un molar.

Materiales para confeccionar una incrustación dental

Las incrustaciones dentales pueden ser de 3 tipos:

  1. Porcelánicas. Se confeccionan de porcelanas de última generación, que son altamente estéticas y muy resistentes. No se pigmentan con el paso de los años y presentan una dureza muy similar al esmalte dental. Tienen una vida media de 15-20 años aproximadamente.
  2. De resina o composite. Tienen una duración menor, de entre 5-10 años, se pigmentan y deterioran con el paso de los años. Sufren un desgaste mayor y su coste es más económico.
  3. Híbridas. Son de un material compuesto que combina de forma ideal las ventajas de las porcelanas y el composite. Presentan alta dureza al tiempo que cierta elastidicidad.

En Clínica Dental Zabala, tu clínica dental de confianza en Portugalete, utilizamos las últimas tecnologías para ofrecerte una odontología moderna y de vanguardia. Te recomendaremos el mejor material para cada situación.

Incrustaciones dentales

Foto de Karolina Grabowska en Pexels

¿Cómo se realiza una incrustación dental?

Ante todo, es importante decir que las incrustaciones dentales no son un tratamiento doloroso. Se realizan con anestesia local y suponen una cita cómoda, rápida y eficaz. Los pasos que seguimos para colocarte una incrustación en tu muela dañada son los siguientes:

1. PRIMERA CITA: realizamos la preparación de la cavidad: eliminando la caries o dando forma al diente. El siguiente paso es escaneado y registros del diente a restaurar. Selección del color y material de la incrustación. Colocación de material provisional estético por nuestros especialistas para dar cobertura y protección al molar hasta que llega tu incrustación definitiva del laboratorio.

2. SEGUNDA CITA: eliminamos el material provisional, probamos la adaptación de la restauración y la cementamos con materiales de resina estéticos y altamente resistentes. Ajustamos tu mordida para que sientas tu muela como antes de colocar la incrustación

¿Cuánto dura una incrustación dental?

Las incrustaciones dentales son un tratamiento muy duradero y altamente estable a largo plazo. Su mantenimiento y cuidados son los mismos que para un diente natural: cepillado dental después de las comidas, utilizar sistemas accesorios de higiene como el hilo dental y los irrigadores y acudir periódicamente a revisiones.

Clínica Dental Zabala, en Portugalete, cuenta con especialistas en Prótesis Dental y Odontología Conservadora, expertos en este tipo de rehabilitaciones dentales. Si necesitas información sobre incrustaciones dentales no dudes en ponerte en contacto con nosotros.