La prevención es el pilar fundamental de los cuidados bucodentales. Actualmente, con la declarada pandemia de coronavirus, las medidas profilácticas en la cavidad oral aún adquieren una mayor importancia y dimensión, así como impone necesariamente cambios en los protocolos de bioseguridad del alto nivel que ya existen en las consultas dentales de España. S

Consideraciones básicas y generales deberían tenerse en cuenta respecto a la infección por SARS-Cov-2

La infección por coronavirus ha sido considerada por la OMS como una pandemia global. Desde su origen a supuesto una amenaza para la salud mundial, no solo por su sintomatología sino también por su rápida propagación y capacidad de contagio, y las complicaciones respiratorias que produce en pacientes con otras afecciones crónicas de base. Los principales mecanismos de transmisión descritos son las gotas de Pflügge, aerosoles y el contacto directo con superficies contaminadas.

Es importante que la rutina de higiene oral de las personas evite que la carga viral de su boca y de sus utensilios de higiene bucal sea muy alta.

El odontólogo es uno de los profesionales con mayor riesgo de infección debido al COVID-19. La clínica dental, que ya tiene unos protocolos de bioseguridad de muy alto nivel, los tiene que cumplir sin fallos y adaptarlos a la nueva situación.

Los enjuagues bucales deben usarse puros, sin diluir

Extremar las precauciones de salud bucal en la persona que padece la COVID-19

Según ha señalado el Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, “la respuesta inmune a COVID-19 todavía se desconoce. Es poco probable que los pacientes con infección por MERS-CoV (otro coronavirus) vuelvan a infectarse poco después de recuperarse, pero aún no se sabe si se observará una protección inmune similar en pacientes con COVID-19″. Sin embargo, es importante que la rutina de higiene oral de cualquier persona evite que la carga viral de su boca y de sus utensilios de higiene bucal sea muy alta.

Tener el cepillo libre de bacterias y virus ayuda a disminuir el contagio con los cepillos de las personas que están cerca

Si el paciente ha dado positivo por coronavirus debe realizar, además, un enjuague preliminar para reducir la carga viral. Igualmente, al terminar, debe efectuar una limpieza del cepillo de dientes o cabeza de cepillo sumergiéndolo en un vaso con una solución a base de hipoclorito de sodio (lejía) durante 30 minutos; una vez transcurrido este tiempo, se debe aclarar con agua y dejar secar. El uso típico de lejía es a una dilución de 1: 100 de hipoclorito de sodio al 5%, lo que resulta en una concentración final de 0.05%. Igualmente, no debemos olvidar que tener el cepillo libre de bacterias y virus ayuda a disminuir el contagio con los cepillos de las personas que están cerca.

¿Qué hacer una vez que la ha superado la enfermedad?

Volver a su rutina normal de higiene oral, pero no debemos olvidar que es fundamental cambiar el cepillo una vez haya pasado el periodo de contagio, por su salud y la de los demás. Es importante destacar que el paciente que ha superado la COVID-19 debe cambiar el cepillo una vez haya pasado el periodo de contagio

Los protocolos de bioseguridad de las consultas dentales deben adaptarse a la nueva situación

Las estrategias que se recomiendan para prevenir la propagación de COVID-19 en los centros sociosanitarios no difieren de las estrategias que estos centros usan para detectar y prevenir la propagación de otros virus respiratorios como la gripe.

Este virus se concentra especialmente en la nariz, la boca, la garganta y la laringe, lo que explicaría su alta capacidad de contagio. En concreto, los trabajadores con sintomatología respiratoria deberán consultar para realizar una valoración individualizada sobre la pertinencia de la continuidad de sus actividades laborales. En cuanto a los usuarios, se debe contactar con ellos mediante mensajes o llamadas para indicarles que actualmente es aconsejable no acudir a las clínicas dentales si presentan síntomas de infección respiratoria aguda; actualmente, se recomienda que se pongan en contacto con su consulta dental para realizar una valoración individualizada en el caso de que sea imprescindible que acudan.

Es imprescindible asegurar que el cepillo de dientes esté a una distancia segura del inodoro y cerrar la tapa antes de descargar la cisterna

¿Qué precauciones básicas se deberían tener?

El Consejo General de Dentistas de España, en la línea de medidas ya avanzadas por otras instituciones, recomienda adoptar las siguientes precauciones:

  • Reforzar las medidas universales de prevención en lo referente a la atención a los pacientes odontológicos, teniendo en cuenta que en nuestro ejercicio profesional el riesgo de aspiración de aerosoles es muy elevado y la distancia de trabajo, habitualmente, es inferior a 1 metro.
  • Para los profesionales sanitarios que están sometidos a un riesgo de generar aerosoles (como es el caso en Odontología), se recomienda el uso de mascarillas FFP2 valvuladas.
  • En caso de seguir utilizando la mascarilla quirúrgica habitual, se recomienda cambiarlas cada 2 horas para evitar su deterioro y pérdida de eficacia.
  • Deben usarse guantes, bata y protección ocular ajustada.
  • Debe procederse a un minucioso lavado de manos antes y después de atender al paciente.
  • Todas las superficies de trabajo y del entorno del paciente deben ser inmediatamente limpiadas y desinfectadas. La limpieza y desinfección se realizará con un desinfectante incluido en la política de limpieza y desinfección de la clínica o con una solución de hipoclorito sódico que contenga 1.000 ppm de cloro activo (dilución 1:50 de una lejía con concentración 40-50 gr/litro preparada recientemente). Estos virus se inactivan tras 5 minutos de contacto con desinfectantes normales como la lejía doméstica.

Debe seguirse escrupulosamente con todas las normas universales de desinfección y esterilización habituales. Además de ello, antes de atender a un paciente deben tenerse en cuenta los criterios epidemiológicos y clínicos internacionales del SARS-CoV-2.

Los siguientes consejos ayudarán a evitar contraer o propagar el coronavirus (COVID-19):

  • Nunca compartir el cepillo de dientes. Esta es una forma habitual de transmisión de virus. Por la misma razón, las cabezas de los cepillos de dientes deben mantenerse separadas unas de otras.
  • Cerrar la tapa del inodoro antes de la descarga de la cisterna. Si se almacena el cepillo de dientes en cualquier lugar cerca del inodoro, cada vez que alguien tira de la cadena parte del aerosol saldrá volando del inodoro y caerá sobre el cepillo. Diversos estudios sugieren que el virus se puede propagar a través de la materia fecal. Por lo tanto, es imprescindible asegurar que el cepillo de dientes esté a una distancia segura del inodoro y cerrar la tapa antes de descargar la cisterna.
  • Cambiar el cepillo de dientes regularmente, al menos cada tres meses e, incluso, antes si las cerdas se desgastan. Esto ayuda a garantizar que se esté cepillando los dientes de manera efectiva. Un cepillo gastado no puede hacer bien su función. Además, cambiar el cepillo regularmente también ayudará a prevenir la propagación de bacterias. Y si se ha tenido coronavirus (o hay sospecha de que se pueda tener), hay que cambiarlo por uno nuevo.
  • Limpieza bucal (pastas dentífricas y enjuagues). Hay que cepillarse diariamente con una pasta dental con flúor: a última hora de la noche y al menos otra vez durante el día, como mínimo. Se deben proceder a la limpieza interdental todos los días (con cepillos específicos o hilo dental) y usar un enjuague bucal. Se deben emplear solo enjuagues bucales que contengan: yodopovidona 0.2-1%, cloruro de cetilpiridinio 0.05-0.1%, peróxido de hidrógeno 1% y/o aquellos que contienen aceites esenciales y alcohol; los enjuagues bucales deben usarse puros, sin diluir.

Visita al dentista de confianza. Mantener visitas regulares a tu dentista siempre será importante.


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Fuente: https://www.sepa.es/