Se define el estrés como “un estado de cansancio mental provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal; suele provocar diversos trastornos físicos y mentales”. Cuando una persona sufre estrés, comienza a tener síntomas como la sequedad bucal o la gingivitis.

Todo ello sumado a los hábitos poco saludables, como una mala alimentación o un excesivo consumo de tabaco y alcohol, que se empiezan a tener por motivo del estrés traen una serie de consecuencias en la salud bucal.

¿Qué consecuencias puede tener el estrés en la salud de mi boca?

  • Boca seca: El hecho de tener que ingerir ciertos alimentos para el tratamiento contra el estrés puede ocasionar una disminución de flujo salival. Al tener sequedad bucal, la persona es más propensa a tener caries e inflación de las encías.
  • Gingivitis: Esto ocurre como consecuencia de que la persona que se encuentra en estado de ansiedad ingiere más alimentos con altos contenidos de azúcares. Además, el estrés también afecta a los hábitos de higiene, sobre todo al cepillado de dientes, lo que da lugar a que se acumulen más restos de comida entre dientes. Si esta situación no es corregida a tiempo, puede provocar la inflamación de la encía y derivar en «gingivitis«.
  • Bruxismo: Las personas con estrés tienden a apretar y rechinar los dientes, ya sea durante el día o bien por la noche, cuando duermen. Normalmente sienten cierta dificultad para abrir y cerrar la boca. Esto requiere diagnóstico y tratamiento inmediato.

Si crees que puedes estás sufriendo estrés y sientes alguna molestia en tu boca, no dudes en acudir a nuestra clínica en Portugalete, el tiempo es un factor esencial. No esperes más y consulta a nuestros especialistas.